Ellas

 

He visto a amigas mías

aguantar lo inaguantable,

no el piropo, ni el saludo,

no la sonrisa ni el acercamiento.

 

Inagotables cazadores perfumados

(que franquean la línea íntima hecha de aire y polvo)

han invadido su espacio,

con palabras o pasos,

con llamas insoportables de falso fuego,

con ojos inverosímiles de ardiente nada.

 

He visto a la abuela preferir a un doctor que a una doctora,

al de la caldera buscar un receptor y no una receptora,

al pasajero del autobús desconfiar de la conductora,

a la madre apuntar en la tienda a la cazadora más “mona”.

 

El arte olvidó a sus autoras,

La escultura a sus escultoras,

La pintura a sus pintoras

La novela a sus narradoras,

La música a sus músicas,

El arte dejó solo musas.

 

¿Y yo?

 

Me he visto leyendo solo a estos poetas,

escuchando a estos grandes músicos,

citando a sabios filósofos,

admirando a cocineros virtuosos.

 

¿Y  ellas?

 

He visto a amigas mías tolerar lo intolerable.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s