noche de lunes

 

Siento el día a flor de piel,

despuntando y perdiéndose en unidades

elementales,

pequeñas madrugadas dispersas en la cristalera

en busca de otro cielo, nórdico, azaroso.

 

El trozo de pan encima del mantel

lo siento a punto de caer, la carta en el avión que no llega

el perro fuera de su casa de madera, en el jardín del vecino

ladra sentado, acostumbrado a su eco quejumbroso.

 

Yo cambio, le cedo una propiedad mágica a la palabra

para que pueda crear ella sola,

ya no encuentro ojos de lámpara alumbrándome

ni lo que llegaría con el porvenir

pues así está, como alguien dijo:

por venir.

 

Esta canción suena desgastada

como a  imitación,

como a coreografía de concurso,

en la que hasta la sonrisa está ensayada,

el movimiento del pelo y la respiración,

por eso la cambio.

 

 

Por seguir caminando,

me encamino a la noche de lunes,

sumando  otro verso al verso,

como se suma el día a la vida:

de manera inevitable,

inmutable,

maravillosa.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s